Alexander Tschiffely
Programa de acompañamiento para transitar tu ruptura

Sanar con consciencia

Dejá de reaccionar desde el dolor y recuperá tu centro después de una ruptura, aunque hoy sientas que no podés dejar de pensar en esa persona ni enfocarte en nada más.

Quiero empezar
Acceso inmediato. Lo escuchás desde el celular, a tu ritmo.
Si te pasa esto

No es que no puedas soltar. Es que nadie te enseñó cómo.

“Sé que no debería escribirle, pero igual abro el chat.”
“Un día digo ‘ya fue’ y al otro vuelvo a pensar en todo.”
“A las 2 de la mañana repaso la última conversación.”
“Reviso sus redes aunque me prometí no hacerlo.”
“Entreno, trabajo, me distraigo… y por dentro sigo en el mismo lugar.”
“Necesito entender qué pasó para poder soltar.”

No te duele solo la ruptura: te duele sentir que no fuiste suficiente.

Y probablemente ya probaste distraerte, evitar pensar en eso, darle vueltas hasta entenderlo todo o esperar a que el tiempo lo cure. Si no te funcionó, no es falta de fuerza: ninguna de esas cosas te enseña a no reaccionar desde el dolor.

Mientras tanto, cada semana se va más energía en alguien que ya no está, y queda menos para vos y para la gente que te rodea.

Después de este proceso

Lo que empezás a notar

No se trata de dejar de sentir. Se trata de que lo que sentís deje de manejar tu vida.

Menos ruido mental: dejás de repasar la misma escena una y otra vez.
Menos urgencia por reaccionar: frenás antes de escribirle o de actuar desde el dolor.
Más claridad en momentos donde hoy todo parece confuso.
Soltar de a poco la necesidad de una respuesta de la otra persona.
Recuperar tu foco: volver a poner tu energía en vos, en tu trabajo, en lo tuyo.
Más amor propio: poner límites y volver a conectar con vos.
Tu foto acá Alexander Tschiffely
Sobre mí

Yo estuve en ese lugar. Sé lo que se siente.

Soy Alexander. Antes de separarme ya venía mal: mi emprendimiento costaba arrancar, estaba muy apegado al resultado y vivía con estrés y ansiedad. Ahí conocí a un mentor y empecé a estudiar inteligencia emocional. Al principio no conectaba: pensaba que no era para mí.

A los pocos días de empezar, me separé. Tenía hijos chiquitos, así que no era cortar y seguir: iba a seguir viendo a esa persona. Sentí que tocaba fondo, pero también que ya no tenía nada que perder. Dije “no quiero sentirme más así” y empecé a aplicar todos los días lo que estaba aprendiendo, sobre lo que estaba sintiendo.

No fue rápido. Me di mis momentos para sentir lo que tenía que sentir, y otros para mi proyecto y para entrenar. Con el tiempo fui soltando la necesidad de tener una respuesta, el enojo y el rencor, y aprendí a no reaccionar desde el dolor.

Después empezaron a escribirme personas que estaban pasando por lo mismo. Las acompañé, y ahí vi que algo que me había hecho tanto mal ahora podía servirle a otros. Hoy eso es lo que hago.

Lo que a mí me llevó meses aprender, acá lo tenés ordenado en un camino.

No soy psicólogo ni terapeuta. Te hablo desde lo que viví y lo que aprendí, y sigo aprendiendo.

Testimonios

Personas que ya trabajaron conmigo

Atravesando una crisis en su relación
“Me sirvió para aclarar bastante. Pude hablarlo con él, tranquilos, así que fue una experiencia positiva. Sí, apliqué los ejercicios y me sirvieron 😊”
Atravesando una ruptura
“La primera palabra es gracias… de verdad, es impresionante lo que hacés. Esta situación me hizo ver y entender muchas cosas. A veces un mensaje, una palabra o alguien que te escucha te cambia. Gracias por estar, hermano.”
Atravesando un momento difícil
“Muchas gracias! No sabes lo mucho que, justamente hoy, necesitaba escuchar algo así de alguien. Y esa persona has sido tú. Hoy atravesé un día muy complicado y fuiste un abrazo a la distancia.”
El camino

El camino: de la ruptura a volver a vos

Cinco módulos cortos, en orden: primero ver qué te está pasando, después aprender a sentirlo sin reaccionar, después reconstruirte. Escuchás a tu ritmo, e incluye ejercicios para practicar. En el PDF tenés más para seguir trabajando.

01

Ves por qué te duele tanto

Qué estás soltando además de la persona, por qué la buscás en automático y cómo distinguir amor de apego.

02

Reconocés cuándo reaccionás en automático

Por qué repasás la misma escena a las 2 de la mañana, qué hace el ego cuando pierde el control y cómo se siente el apego en el cuerpo.

03

Aprendés a soltar sin escapar

Ejercicios concretos, entre ellos uno de cuatro pasos, para usar cada vez que aparece una emoción fuerte o las ganas de escribirle.

04

Cambiás la pregunta: de “¿por qué me hizo esto?” a “¿qué necesito yo?”

Dejás de usar lo que hace el otro como prueba en tu contra y ves qué heridas de antes se activaron.

05

Elegís quién querés ser después

Tus no negociables: qué decisiones diarias sostienen a esa persona, incluso en los días difíciles, y cómo volver cuando te alejaste.

Y mientras lo recorrés, lo trabajamos juntos en tus sesiones 1 a 1.

Sin tener que

  • Dedicarle horas por día: son cinco audios de entre 5 y 15 minutos cada uno, y ejercicios de unos 10 minutos.
  • Dejar de sentir ni fingir que estás bien.
  • Esperar a que pase el tiempo para empezar a sentirte mejor.
  • Entenderlo todo antes de avanzar.
Antes de empezar

Una cosa honesta: esto no es un botón para borrar a alguien

No venimos a eliminar lo que pasó. Venimos a vivirlo con conciencia y a transitarlo. Y funciona cuando lo practicás, no cuando solo lo pensás.

Es para vos si

  • Estás atravesando una ruptura reciente, o una que nunca terminaste de cerrar, y le seguís dando vueltas todos los días.
  • Sentís el impulso de escribirle, revisar sus redes o pedir una explicación para poder soltar.
  • Perdiste foco: trabajás o entrenás, pero con la cabeza en otro lado.
  • Querés dejar de reaccionar desde el dolor y estás dispuesto a mirar hacia adentro, aunque cueste.

No es para vos si

  • Buscás una fórmula mágica o una frase para que esa persona vuelva. Acá trabajamos en vos, no en hacer que alguien regrese.
  • Esperás dejar de sentir de un día para el otro.
  • Todavía no tenés intención de hacer los ejercicios ni de venir a las sesiones.
  • Estás en una situación que necesita atención de un profesional de la salud mental.

Si te reconociste en el primer lado, este camino es para vos.

Empezá hoy

Tu camino para soltar y volver a vos, con acompañamiento uno a uno

Qué incluye

Un solo precio. Esto es lo que pagarías por separado y lo que te llevás hoy.
Por separado
Con el programa
Pack 12 sesiones de Zoom 1 a 112 × USD 40. De 30 minutos cada una, para usar durante 3 meses.
USD 480
Incluido
Programa de audio: 5 módulosCinco audios cortos, de entre 5 y 15 minutos cada uno, que pueden cambiar cómo te ves, cómo pensás y cómo sentís, y con eso, tu vida, si los practicás y te comprometés.
USD 100
Incluido
PDF de ejercicios y tabla de conscienciaEjercicios para practicar y la tabla explicada.
USD 20
Incluido
Comunidad privada de WhatsAppPara no transitar la ruptura en soledad.
Invaluable
Incluido
Total
USD 600
USD 97
Hoy pagás
USD 97
Pago único. Ahorrás USD 503.
Cupos limitados a las primeras 10 personas.

Garantía de 14 días

Probá el programa de verdad: escuchá los audios (son cinco, de entre 5 y 15 minutos cada uno) y tené tus primeras sesiones conmigo. Si en estos 14 días sentís que no resonó con vos, te devuelvo el 100% de tu dinero.

Cada semana que pasa es otra semana de energía en alguien que ya no está. Esto lo podés empezar hoy.
Quiero empezar mi proceso
Acceso inmediato a los audios, el PDF y la comunidad. Y mi contacto para agendar tus sesiones.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo me lleva?

Son cinco audios de entre 5 y 15 minutos cada uno, que podés escuchar de a uno, cuando puedas, y 12 sesiones de Zoom de 30 minutos para usar durante 3 meses (lo ideal es una por semana). Los ejercicios duran unos 10 minutos. Cada persona tiene su ritmo: hay quienes empiezan a notar cambios en las primeras semanas, y el acompañamiento sigue los 3 meses para que no lo transites solo. Lo que lleva tiempo es practicar, como cuando entrenás un músculo: al principio cuesta, y de a poco lo que hoy te desborda tiene menos poder sobre vos.

¿Esto sirve para recuperar a mi ex?

No es una fórmula para que esa persona vuelva, y no lo prometo. Lo que sí pasa es que cualquier reencuentro que dure empieza por soltar la necesidad de que vuelva: desde el miedo o la urgencia, nada se sostiene. Si hay un cambio genuino y los dos eligen de nuevo, bienvenido. Y si no, te quedás con algo que nadie te saca: una mejor versión de vos.

¿Y si no sé si quiero volver o soltar?

No hace falta que lo sepas. El primer paso no es decidir, es dejar de reaccionar desde el dolor. Cuando baja el ruido, esa decisión se toma desde un lugar distinto.

¿Sirve si fui yo quien terminó, o si pasó mucho tiempo?

Sí. Lo que trabajamos no es quién terminó ni hace cuánto, sino lo que todavía te mueve por dentro. Si seguís dándole vueltas, esto es para vos.

¿Esto es terapia?

No. Es acompañamiento desde la inteligencia emocional y la conciencia, y desde lo que yo viví. Si el dolor te sobrepasa, pedir ayuda a un profesional de la salud también es una forma de elegirte, y una cosa no invalida la otra.

¿Cómo son las sesiones de Zoom?

Es un pack de 12 sesiones de 30 minutos para usar durante los 3 meses desde que empezás (lo ideal es una por semana). Son uno a uno y trabajamos tu situación en particular. Coordinamos los horarios por WhatsApp.

¿Cómo empiezo después de pagar?

Apenas pagás tenés acceso inmediato a los audios, al PDF y a la comunidad, y mi contacto para agendar tu primera sesión. Empezás a tu ritmo desde ese mismo día.

¿Y si no me funciona?

Por eso existe la garantía de 14 días: probá el programa de verdad, escuchá los audios y tené tus primeras sesiones conmigo. Si sentís que no resonó con vos, te devuelvo el 100% de tu dinero. Escribime y listo.

¿Por qué los cupos son limitados?

Porque cada persona tiene sesiones uno a uno conmigo durante 3 meses y quiero acompañar a cada una bien. Por eso trabajo con un número reducido de personas a la vez. Si se completan los cupos, quien quiera sumarse tendrá que esperar a que se libere un lugar.

Esto ya te pasó. Lo que hagas con eso depende de vos.

Podés sentir esto sin convertirte en esto. Y no tenés que hacerlo solo: las herramientas para empezar ya están disponibles.

Un fuerte abrazo, Alexander
© Alexander Tschiffely. Todos los derechos reservados.